domingo, 18 de septiembre de 2011

Volver a empezar de cero

Hace ya casi dos meses que algo cambió dentro de mí.

Llevaba mucho más tiempo intentando desengancharme de Mr. Neverendingstory y abierta a conocer a alguien que me lo borrara de la cabeza, pero de la manera más inesperada, este último período que pasamos liándonos ocasionalmente ha conseguido lo que años de separaciones y silencios no habían conseguido. Puf, se fue la magia, se fue lo que me ataba tan íntimamente a él desde la adolescencia hasta ahora.

Para acabar de confirmar este cambio de ciclo, él tiene una nueva pareja, la primera que yo le conozco. Y últimamente, le miro y no le reconozco. Muchas veces veo a un desconocido.

En parte es una sensación triste porque ya no está la persona con la que lo compartí todo, la primera en la que pensaba cuando pasaba algo importante en mi vida.

Pero en parte es una sensación absolutamente liberadora. Ya nada me ata. Soy libre de empezar de cero, de conocer a alguien nuevo sin el peso de las comparaciones con fantasmas del pasado.


domingo, 11 de septiembre de 2011

Google tiene todo lo que buscas, o no

- Oye, tú no te llamarás Google, ¿verdad?

- No, ¿por qué?

- Porque tienes todo lo que busco.

Este ha sido probablemente el post más comentado y con más likes de la historia de mi Facebook. Quien más quien menos está al corriente de mi estado civil y de mi gran sentido del humor (un poco de modestia no viene mal ;)

De un tiempo a esta parte, parece ser que unos y otros andamos buscando y que, al mismo tiempo, el número de solteros aumenta considerablemente. Más oferta, más demanda, más presión social. Eso leí hace unos días. Por cierto, acabo de buscar precisamente el artículo en Google y no lo he encontrado.

Y, eso es exactamente lo que pasa, que Google no es perfecto. Puede que la combinación de palabras clave no muestre los resultados satisfactorios, puede que pretendas encontrarlo en los primeros resultados de búsqueda pero quizás lo que buscas está en la tercera página, puede que tengas una idea demasiado preconcebida y lo que estás buscando no te convenga en absoluto, puede que…

Puede que sepas su nombre y apellidos y sientas el deseo irrefrenable de buscar quién es, qué hace, si tiene un blog, si ha estudiado física cuántica, qué foto tiene de perfil en Facebook, si tiene amigos para tus amigas… ¡Que levante la mano quién no haya buscado alguna vez sobre el susodicho!

Yo confieso (y no es la primera vez) que lo he hecho y he descubierto que el morenazo que conocimos en vacaciones se dedica a las finanzas, que ha estado en Miami, Londres y Constantinopla este año, que es un pipiolo y que habrá que mantener el contacto para el intercambio de visitas :D

Hoy he encontrado un tweet que resume perfectamente lo que estoy buscando. ¿Será Google capaz de encontrarlo?

Siempre queda la opción de la búsqueda avanzada o el Voy a tener suerte :)

viernes, 2 de septiembre de 2011

Recuperando el alma

Como se convierten a veces los sentimientos en extrañeza... esta es la sensación de estos días. Me siento extraña cuando pienso en ti. Aún te pienso, sí, lo reconozco, pero ya no sé de qué forma. Aún está demasiado cerca todo lo que sentí por ti, supongo que será eso. Pero por suerte ahora me he dado cuenta que contigo se hubiera repetido otra vez la inevitable historia donde una servidora pierde el alma por amor. Hubiera recaído de nuevo en mi tendencia incontrolable de idealización del ser amado; pérdida del control sobre la razón; convicción total de ser capaz de dejarlo todo por el otro... de dejar de quererme para quererte a ti. Qué abismo tan familiar y terrible se abría ante mis pies...

Aún pienso en ti sí, y aún me reconozco en todo lo que sentí. Pero ya no te reconozco a ti como el que creía que eras. Has bajado del cielo de los hombres perfectos para convertirte en una persona normal. Quizá por eso ahora te quiera incluso más. Porque ahora te quiero con un amor diferente, más real, maduro y sosegado, como se quiere a los amigos, a los hermanos…

Aún estás en mi cabeza y en mi corazón, pero ya no estás en mi alma.

jueves, 18 de agosto de 2011

La princesa y el espejo

Érase una vez una princesa que cuando se miraba al espejo veía sólo un conjunto de detalles imperfectos. Un ojo más grande que el otro, un labio demasiado fino, una mancha en la piel, una nueva arruga, el pelo siempre despeinado, una ceja más alta que la otra. Pero no es que la princesa fuera fea, sino que sólo era capaz de concentrarse en las cosas a mejorar, compararse con otras princesas y ver todo lo que no era.


Y la princesa no se daba cuenta que todas las otras princesas por las que se hubiera intercambiado también tenían defectos y los magnificaban cuando se miraban al espejo. La que tenía un pelo espectacular se veía peluda, la que estaba delgada envidiaba el pecho de la otra, la que tenía pecho se veía gorda, la alta quería ser menuda y la menuda admiraba a las modelos.

¿Qué es lo que hace que cada princesa sea incapaz de ver sus cualidades? ¿Por qué el espejo nos devuelve una imagen deformada de nosotras mismas y se convierte en nuestro peor enemigo?

Quizás deberíamos destruir todos los espejos y dejar que la sonrisa que nos ilumina la cara y la ilusión del reencuentro con un viejo amigo sean lo único que vemos de nosotras mismas.


jueves, 11 de agosto de 2011

Curso de percusión

Hacía ya tiempo que me rondaba la idea de hacer un curso de percusión. Cada vez que veo una batucada, me dan unas ganas increíbles de formar parte del grupo y tocar con ellos. En especial, siempre me ha llamado la atención los hombres que tocan el tambor y que con sus fuertes brazos, marcan el compás del grupo a base de graves.

Me pareció una buena idea intentar apuntarme a un curso de percusión para quitarme la espina, para ser precisos, la doble espina. En realidad, era una buena forma de matar dos pájaros de un tiro: hacer algo que me apetecía y conocer gente nueva. Llamadlo gente, llamadlo hombres con ritmo y brazos fuertes que tocan el tambor…

Por suerte, conseguí plaza para las clases. Estaba supermotivada, como cuando empiezas un curso nuevo y sabes que te vas a encontrar con algo diferente. Al llegar a clase, saludé tímidamente y sondeé la edad de la gente del curso. En realidad, la media estaba por encima de lo que tenía previsto. De repente, dejé de soñar con el grupo de hombres fornidos, ya que me encontraba entre un animado grupo del imserso. Animado tampoco sería la palabra más adecuada, porque los tambores fueron sustituidos por xilófonos. El instrumento de percusión por antonomasia. Pffffffffff. ¿Dónde está la cámara? Me dije.

¡Menudo bajón! Solo resistí a un par de clases de una hora y media encerrada tocando una canción que todavía tengo en la cabeza: Si, si, si, re, do, si, re, sol, sol, sol, si, la sol… Seguro que la conocéis. ¿No? Es el himno de la alegría. Justo lo que me hacía falta en ese momento. ¿Para cuándo una versión con tambores?


miércoles, 10 de agosto de 2011

Un polvo de menos es mejor que uno de más

El otro día salió una contra de La Vanguardia que hablaba sobre la relación entre el deseo y la disponibilidad, o digamos el exceso de oferta. A mí últimamente parece que me está pasando esto con Mr. Neverendingstory.

Es probable que la atracción que hemos mantenido tan fuerte durante tanto tiempo esté basada en una delicada combinación entre confusión emocional, malentendidos, un amor real pero antiguo, deseo y también falta de oferta entre nosotros. Durante mucho tiempo, yo me negué a que fuéramos amantes, así que nos veíamos poco y, de esas veces, algunas nos liábamos y otras no. En estos últimos meses, yo he entrado en su juego y he renunciado a que seamos amigos o a que tengamos de nuevo una relación, así que nos hemos convertido, de hecho, en amantes ocasionales. La primera vez que nos acostamos en estos últimos meses, me quedó una sensación de querer más y de vacío.

Ahora que ha pasado más veces, estoy identificando mejor la sensación. No quiero más sexo. Es divertido, pero al cabo de un tiempo aburre. Lo que quiero es lo que tenía antes con él. Lo que ha hecho que el sexo entre nosotros sea increíble durante años. Son los sentimientos, la sensación de conectar con la otra persona, de mirarle a los ojos y querer fundirte con él, y durante el rato que está dentro tuyo, sentir que lo consigues...


"All men fear death. It's a natural fear that consumes us all. We fear death because we feel that we haven't loved well enough or loved at all, which ultimately are one and the same. However, when you make love with a truly great woman, one that deserves the utmost respect in this world and one that makes you feel truly powerful, that fear of death completely disappears. Because when you are sharing your body and heart with a great woman the world fades away. You two are the only ones in the entire universe. You conquer what most lesser men have never conquered before, you have conquered a great woman's heart, the most vulnerable thing she can offer to another. Death no longer lingers in the mind. Fear no longer clouds your heart. Only passion for living, and for loving, become your sole reality. This is no easy task for it takes insurmountable courage. But remember this, for that moment when you are making love with a woman of true greatness you will feel immortal".

Ernest Hemingway en Midnight in Paris, de Woody Allen


Me he sentido inmortal con él. Ahora ya no.