miércoles, 6 de diciembre de 2017

El pulso de la vida

Es así,

La vida a veces te lleva por apacibles paseos por el bosque, en los que casi puedes oír el zumbido de la luz del sol entre el follaje. Y la misma vida de pronto desliza tus pies por vertientes pronunciadas, orillas resbaladizas y ríos rápidos, apenas puedes aspirar una bocanada de aire para sumergirte de nuevo, sin saber dónde está la superfície, sólo guiado por la claridad que se entrevé entre las burbujas.

Hay quién prefiere los paseos, y otros la intensidad de un remolino de agua. No hay opción buena, sólo es interesante disfrutar de ambos momentos, y atreverse a vivirlos, plena y sanamente.

Yo llego ahora a un recodo del río más manso, me seco lentamente en la orilla, y de nuevo recobro el aliento tranquilo y pausado. Me gusta. Me gusta esta caída en la cascada, con la adrenalina corriendo por mis venas.  Y ahora también me apetece otro paseo tranquilo. Con nuevas compañías y aventuras por recorrer.

No sé cuando girará de nuevo la vida, si traerá más personas, o me ayudará a disfrutar más profundamente de las que hay ahora. Pero cuando el camino se termine, para llevarnos sin duda a otros desconocidos, quiero mirar atrás y saber que he saboreado cada paso.

Sopechábamos que no pararíamos hasta que uno nos detuviese.

La verdad es que sospecho que nada nos puede detener!

Skyland v 2.0


viernes, 7 de junio de 2013

Mi álbum de fotos. Click!


Tengo 19 años. Voy hacia la playa en coche. La carretera comarcal es estrecha y sinuosa, los pinos dejan pasar la luz a su capricho, formando rayitas claras en el aire y motitas brillantes en el suelo.
Hace calor, pero el viento es fresco. Mi bikini y unos shorts dejan todo el protagonismo a mi piel que reluce morenita, untada de crema y chispeando con mil brillos.
Pelo muy largo al viento, revuelto, gafas de sol y sobretodo, una sonrisa de oreja a oreja. Me siento libre. Sin más. Me siento feliz.

Y de pronto soy consciente de este instante. Y pienso que debo aprovechar, que tal vez no siempre será así. Click! Hago una foto mental. Es una foto de despreocupación, de alegría, de independencia máxima. Es un momento en el que me siento bien conmigo misma, y nadie puede estropearlo.



En esta tengo 14, he subido al monte con los compañeros de la clase, a recoger papeles. Me gusta recoger papeles, las acciones se oyen mejor que las palabras, quiero conservar la naturaleza. Hay una cosa que me gusta más que recoger papeles. Hablar. Me gusta hablar mientras camino por el monte, y cuando llegas arriba, te relajas y te tumbas en el prado, miras el cielo y oyes las risas de los tuyos alrededor. Te sientes relajada, satisfecha, respiras hondo y casi sientes como te fundes con el suelo y el aire. Y te quedarías allí, tranquilamente, para siempre. Click! Hago una foto mental.


En esta tengo 33 años, estoy en la cocina de casa, tengo utensilios esparcidos por toda la encimera, se me ha ocurrido hacer cenita en casa, para un amigo. Llevo dos días trabajando de sol a sol, los dedos me escuecen de intentar girar los crêpes que mi muñeca no consigue voltear al aire. Y cómo no! me tiene que venir la regla, siento las piernas pesadas y la espalda cargada. Los champiñones se fríen despacito, ... despacito. Y súbitamente unas manos me cogen por la cintura, no son ligeras ni suaves, son firmes. Me prenden con dulzura. Luego se deslizan tímidas, acariciando mi tripa, poquito a poco. Finalmente los brazos se estrechan: Se anclan fijos. No es un abrazo asustadizo ni dubitativo, es firme, es seguro, tranquilo. La respiración cercana, ojillos que se escapan a la sartén, una broma, un beso en el hombro, esta capa que me cubre las espaldas. Y de pronto me siento bien, me siento muy bien. Me apresuro y cierro los ojos un instante. Click. Hago una foto mental. 


Doy gracias por todas mis fotos. Son tantas!!






Y por hoy cierro mi álbum, voy a por la cámara de nuevo.




Quedan demasiadas páginas en blanco, tengo la batería llena y cada día soy una fotógrafa más experimentada. En el próximo Click quien sabe lo que puede venir!!

Buenas noches sospechosas. Tened vuestra cámara a mano.
;)

CLICK!



viernes, 17 de mayo de 2013

Mr Mushroom

El señor seta es un tío facilón.

Se puede pasar horas viendo partidos de ténis, de fútbol, carreras automobilísticas y campeonatos de ajedrez. Le encanta también leer, traducir textos y escribir. Bueno, ¡no todo es malo!,..a veces incluso descarga música de internet y ¡genera listas de reproducción...!

...en ese momento, si te fijas bien sus ojos brillan y en el lado derecho de su cuello, la arteria aorta se hincha ligeramente, reflejando una pequeña subida de la tensión sanguínea. El tío está en éxtasis.

Cuando hay fiestas y saraos se agobia. Se agobia tremendamente. En general las conversaciones le parecen insulsas, ¿a quién le importa lo que le pase a la gente que quieres? Se queda en un rincón, disimula de grupo en grupo, escondiéndose detrás del móbil o las cortinas, hasta que alguien despistado le acorrala e inicia una conversación.

Entonces sus mofletes parecen pesar toneladas y las mejillas se esfuerzan para levantarlos, dibujando una sonrisa amorfa. La tensión se va apoderando de todo el cuerpo, como en los concursos de halterofilia, en que los concursantes parecen ganchitos sudorosos de plástico... y ahí le ves, también a él se le ha ocurrido y se abalanza a llenarse la boca de dichos ganchitos, ¡por fin a salvo!

Mr Mushroom también tiene sus puntos locos. Una vez besó a una chica en un ascensor. Los dos iban borrachos. Se habían tomado un cubata.

Ella, como es de imaginar también tiene sus cosas. Mr Mushroom escogió a Mrs. Skyland, siempre con los pies en suelo, con sólidos principios, pero con la mente en las nubes, niña y soñadora.

Mrs. Skyland se dejó besar. De hecho estuvo apretando tontamente toda la botonera del ascensor antes de que él se lanzara. ¡Qué cosas!

En ese momento si te fijabas en el talón del pié derecho, estaba ligeramente levantado. Estaba en éxtasis.

El éxtasis ha durado un año.

No os sorprendáis, se han visto más de 15 días! y claro, con esta frecuencia cualquiera se quita de la cabeza una experiencia tan impresionante.

Además, y que esto quede entre nosotros, él una vez incluso la llevó de excursión y luego vieron El Señor de los Anillos.

El resto de detalles ya son secundarios, claro. El hecho de que piensen desde perspectivas diametralemente opuestas, en casi todo, son minucias.

El amor es el amor!! ¿o tal vez no? hum...

Feliz verano Sospechosas. ¿There we go again!






lunes, 24 de septiembre de 2012

Vértigo emocional


Buenas tardes sospechosas... Hoy Skyland se está entreteniendo con "il dolce fare niente"... el dulce no hacer nada, que tanto aman los italianos. Mirar el cielo por la ventana, medir el lento avance de la sombra que las plantas hacen sobre los tejados, observar la ropa tendida en danza con el viento.

Su mesa de madera clarita atrapa la luz indirecta del sol de septiembre, a las puertas del otoño. Un otoño plagado de redescubrimientos, de contrastes, de prisas y calmas, de baños y fuego.

Esta tarde Skyland está revuelta por dentro. Como si en su interior se alojasen las cuerdas doradas de un arpa antigua, y una mano traviesa se dedicase a acariciarlas sin parar. Suena música desde dentro, musica inquieta y avezada, que se escapa por los dedos y las pestañas. Esta tarde unas pocas líneas han significado abrir la caja de pandora. He escrito a Mr. Him. Le llamo así porque no sé como llamarle, porque no tiene nombre, porque lo remueve todo, porque en este momento sólo está él. Mr. él, Mr. Him.
Le he escrito para decirle que nuestras tonterías han acabado sin más consecuencias. Que ya podemos seguir tranquilos nuestros caminos. Que c'est fini. Y como si se tratase de una anguila que se besa la cola, un fin ha dado comienzo a otro inicio. Pocas palabras; disculpas, añoranzas, perdones, culpas, errores, animos, deseos.

Sólo pocas palabras que han transformado un dulce gorrión al sol en un colibrí aleteando hacia su nectar. Mr. Him me trasbalsa, indefectiblemente, e irremediablemente. Cuan más imposible, más tozudo, más distante, más pena y frustración..más añoraza, más calor.

Sólo el silencio y la distancia me mantienen a resguardo. Sólo el silencio me permite andar tranquila, con la cabeza alta, divertirme, mirar con luz vea lo que vea, estar en paz. Y me pregunto cómo hacerlo.

Cómo ser libre hablando, viendo, tocando incluso.. ¿es acaso posible? Hay quien lo consigue, pero para mí es un misterio inabordable. O todo o nada,... ¿sólo hay estas dos opciones? O cielo o tierra...Si yo existo, tal vez existirá alguien con quien lograr un equilibrio en ambas.

Entramos en el otoño, que las hojas, el viento y la lluvia se lleven todo lo que hay para dejar atrás, para que el invierno nos pille despojadas de todo lo que ya no necesitamos. Y si tenéis pistas de cómo convertir un ex-algo en un amigo... es el momento de compartirlo!!

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Inventando el hombre ideal

Hoy me voy a dormir con una pregunta para las sospechosas más avezadas.. Habeis escrito alguna vez una lista con las cualidades de vuestra pareja ideal? Eso tan cursi que apuntábamos de niñas, en la parte trasera de las libretas del cole.. y que ha quedado escondido entre los textos polvorientos que guardamos en cajas bien dspuestas del cuartito de los trastos.. una listita que ponia; que sea guapo, que me haga reir, que me cuide mucho, que sea distinto a los demas, que sea tal i cual... Yo hoy rehago mi lista, me ha costado reencontrarla pero lo he logrado. Es una lista corta, simple, pero poderosa: que sea lo que Dios quiera! He bailado un buen rato... ya con ganas de fiesta para el finde. Buenas noches sospechosas.

martes, 31 de julio de 2012

32 minutos de cielo


¿Que hiciste el 2 de marzo de este año? ¿y el 13 de Abril?

Tal vez fue tu cumpleaños o un aniversario, pero posiblemente fue un día más. Un día sin luces ni sombras, que pasó furtivo delante de tus ojos y se escabulló en los entresijos de tu memoria. Un dia, 24 horas, 1440 minutos discretos, ligeros, olvidadizos.

¿Y si te pregunto por tu primer beso? ¿Sabrías describir ese momento? Tal vez las sensaciones, los pensamientos, incluso el sitio y la hora del día.

Humm.. hay momentos que tienen una significación especial, momentos que desafían el contínuo espacio-tiempo, que se inspiran en la teoria de la relatividad para durar y durar y durar. Y grabarse a fuego en la piel y el alma.

Y hoy a media tarde una sospechosa ha vivido esa intensidad, por primer vez.

Sube en el coche, apenas le caben las piernas y desplaza el asiento hacia atrás. Resuena en el garaje el eco del motor, el acelerador, el click de los cinturones. Arrancan y se suceden cientos de segundos que se convierten en sonrisas y gestos y miradas. El corazón galopante, la mente vívida, que busca y juega. La piel, sensible, imagina mil caricias. El ingenio se acelera en conversaciones que provocan carcajadas, resuenan las voces, el alma flota. Y aquella fugaz mirada lo para todo.

32 minutos de cielo.

Y llega el momento de separarse, un oportuno semaforo rojo facilita unos instantes para despedirse;- hasta mañana!..- hasta mañana..

Y cuando las pequeñas lucecitas del coche ya se pierden entre miles de otras luminiscencias, a ella le queda una imagen mental. La del beso. Un beso imposible.

Saboreando el momento

Todavía estoy saboreando anoche... Propuse un plan sin saber qué esperar y superó mis expectativas. La propuesta ya era sensual: comida deliciosa, un paseo en bici recorriendo la ciudad de noche, un baño nocturno...

Hacía mucho, mucho tiempo que no me sentía así. Fui a su casa para dejar las cosas y ponernos el bañador para ir a la playa y me enseñó su pequeño huerto urbano mientras me rodeaba el hombro con el brazo. Es increíble cómo la percepción se puede focalizar en un punto del cuerpo. Tenía su cara a 5 cm. Aceleración del corazón: ¿me va a besar? Parecía, pero no.

Nos metimos en el agua, negra de noche, y mientras hablábamos y nos reíamos, nos acercamos y, ahora sí, nos empezamos a besar mientras nos comíamos las olas. Tan natural... Estoy nerviosa y acelerada por un lado anticipando que se me acerque y, por otro, como en casa al contacto de su piel.  




¿Dispersión?... Fiesta!!

¿Qué narices es una red neuronal? Eso que los científicos dicen que tenemos dentro del cerebro... miles de células conectadas por áxones y dendritas, que dejan circular información electrofísica a velocidad del rayo... y con eso generan pensamientos, acciones, nos mueven y nos marean...

En este momento mis neuronas se están pegando un fiestorro... uno de los grandes!! unas andan medio bolingas, bailando, las otras charlan despistadas y quedan algunas pocas que se centran en que me levante por las mañanas y vaya a currar y eso.

El resto, unos cientos de miles están totalmente activadas en detectar lo que denominaríamos vulgarmente "machos". Así que estamos de fiesta, o sería más propio decir de cacería. Una noche en la que has pasado un buen rato eligiendo el vestido más corto, con más transparencias o más chillón del armario, te perfumas, te pintas y te sientes divina... sales por la puerta a muerte.

Así estamos nosotras (mis neuronas y yo). Y es que esta skyland está más en el sky que nunca... no por sus actos sino por sus pensamientos...

Ahora he conocido un francés. Aish los franceses... guapo, inteligente, con carácter, duro, muy duro...sexy. ufff, el otro día comimos juntos y apenas podía deglutir.. Mmm.. me llevó a un restaurante especial, y busco un rincón tranquilo...y todos aquellos flashes se materializaron en una tensión que ya conozco bien..., el encuentro casual en las escaleras, su mirada intensa estando yo sentada y él de pie, sus ojos atentos cada vez que hablo, que pienso, que me muevo... ufff...menos mal que en el postre había chocolate, mucho chocolate...comimos despacito y saboreando,un poco de agua para el fuego. Cómo no, está ocupado y bien ocupado... de locos.

O están ocupados o bien son más bien raritos,... será cierto el chiste de los WC?

De mientras mi cerebro revolotea, bomberos y poetas, nostálgicos y soñadores, desconocidos que te dan la mano, amigos de siempre, ligues de fin de semana... es posible pensar en más de 5 a la vez?? Sí!



Ya veremos, pero yo ando contenta, mirandolo todo, con paso firme y tranquilo, sorprendiéndome cada dia, sintiéndolo todo intensamente. ;) Sospechosas, estamos en verano,... abrid los ojos! apuntaros a la fiesta!! Esto es lo más!!!

viernes, 6 de julio de 2012

Pájaro en mano o uno volando

Hace tiempo que me quejo de que no siento nada intenso por nadie. De hecho, hace más de dos años que acabó mi última relación y en todo este tiempo, me he enrollado con mi ex, alguno nuevo ocasional y me hizo gracia un tiempo Mr. Wall hasta que quedó meridianamente claro que entre nosotros no iba a pasar nada.

Y, de repente, hace un par de meses conocí a un chico que me gustó. Vamos a llamarle Mr. Hacker. Es interesante, me lo paso bien con él y su mirada me despierta ternura. Hemos quedado solos y con más gente de forma bastante intensa aunque no me terminaba de quedar claro si sólo se lo pasaba bien conmigo o si pensaba dar algún paso más. Y como pasaron semanas y no hacía nada, se me bajó todo un poco.




Mientras, apareció Mr. Cool, un conocido de Hacker con el que estuvimos hablando un par de horas una amiga y yo. Se me quedó grabado en el cabeza a fuego. Pequeño flechazo.Le he visto dos veces esta semana y reconfirmado. Maaadre mía. Me gusta. No sólo eso sino que me pone nerviosa, de una forma positiva. Mariposeo en el estómago. Risa por cualquier cosa que dice. Cada frase se queda resonando en mi cabeza durante horas. Quiero ponerme en contacto con él por las razones más tontas para verle de nuevo.

Y mientras quedé ayer para cenar con Hacker y por fin se lanzó. Me besó y cuando volví a casa en lugar de estar contenta por la historia que podría empezar iba pensando en que se me estropea la posibilidad con Mr. Cool.

Dilema: sigo adelante con Mr. Hacker porque tiene un montón de cosas positivas o a pesar de no saber si le gusto a Mr. Cool, me arriesgo y le digo que no a Mr. Hacker, por lo que podría al final no pasar nada con ninguno...

No sé ni para qué dudo. Heart always wins.







martes, 20 de marzo de 2012

El que no pudo ser (II)

¿Por qué no pudo ser? La respuesta más evidente es que él no estaba por la labor. Le atraigo, supongo, ya que él mismo me lo ha dicho, y le gusto como persona ya que somos amigos. Pero supongo que ese elemento inexplicable que hace que él sea irresistible para mí y que hace que el mundo desaparezca cuando estoy a su lado, él no lo siente.

En el momento de apogeo de mis sentimientos, pasamos una noche increíble juntos. Después de muchas dudas y de un período de espera que a mí se me hizo eterno, pero que en el mundo real fue sólo de tres semanas, me lancé una noche de copas de más. Le propuse pasar la noche conmigo a pesar de que estábamos de fin de semana con más gente y yo estaba compartiendo habitación con una amiga. “Mmmm, pero estás compartiendo habitación con M...” “No importa, puedes dormir conmigo, no?”. Increíblemente, le pareció razonable y dormimos juntos. Nos estuvimos sobando toda la noche, aunque sin ir más allá.

Yo al día siguiente me levanté de resaca y con sensación de haberle casi obligado a venirse a mi habitación. Casi ni le podía mirar a la cara. Me llevó en coche a casa y al despedirnos me dijo gracias por esta noche”.


Por lo visto, no había estado tan mal. Yo no sabía cómo interpretarlo todo.

Al cabo de poco tiempo, se dio la ocasión de que se quedara a dormir en mi casa porque el metro había cerrado. Le vi reticente y le aclaré que le proporcionaría una cama separada. Finalmente, se quedó, le preparé su cama separada y nos acostamos cada uno en su sitio. Eso sí, no pude evitar ser mala y quitarme la camiseta para ponerme el pijama justo cuando él volvía del lavabo de forma que me pilló desnuda, aunque de espaldas...

Hablamos mucho rato antes de apagar la luz. A él le suponía un problema enrollarse con alguien tan poco tiempo después de dejarlo con su ex porque no quería hacerle daño. A mí me sonó a excusa pero lo entendí. Me comentó que normalmente él era muy impulsivo pero que conmigo estaba pensando mucho. Total, que no íbamos a hacer nada. Yo lo acepté como una buena niña y apagué la luz.

Intenté dormir con mi frustración hasta que de repente noto que me acaricia el brazo. No entiendo nada... Me sigue acariciando la mano y el brazo y va subiendo hasta que le invito a mi cama, se sube encima mío y nos empezamos a enrollar separados por mantas y un saco de dormir.


Para mí todo está teñido de la textura de los sueños, medio realidad, medio magia, medio dormida. Nos recitamos canciones y poesías. Nos acariciamos por todas partes, nos besamos con pasión, con ternura y hablamos abrazados.

En el momento de máximo calentón, le dije que se sacara el saco de dormir y me dijo que no porque entonces directamente me hacía el amor. Yo no le vi el problema y le besé con más fuerza pero siguió en su saco y no salió de él en toda la noche. Un preservativo más que simbólico.

- ¿Nos imaginas juntos?

- Bueno, creo que podría – yo, intentando minimizar cuando quería gritarle que me pasaría la vida con él y le seguiría al fin del mundo.

- ¿Y crees que te haría feliz?- pero ¿qué pregunta es esa cuando te estás empezando a enrollar con alguien?

- Pues la verdad es que no lo sé. Por un lado sí, pero es verdad que me da cierto miedo el hecho de que seas tan extremadamente independiente. Yo también lo soy pero tú más...

Después de esa noche, yo me levanté flotando pero bajé rápido a la tierra cuando al cabo de poco, él empezó a evitarme. Me dolió doblemente porque no sólo estaba enamorada de él sino que era mi mejor amigo.

viernes, 9 de marzo de 2012

El encantador de serpientes

Creo que tengo que plantearme en serio lo que busco en mi pareja. Por un lado, quiero la intimidad de un compañero con el que compartir sentimientos, actividades y un proyecto común, en fin, una relación que vamos a llamar adulta.

Por el otro, sigo siendo una eterna adolescente que necesita de una conexión mágica, de un encantador de serpientes del que no pueda separar la mirada cuando me habla.

¡Qué bonito sería encontrar a los dos en la misma persona!

sábado, 3 de marzo de 2012

Taquicardia

Increíble cómo a veces el corazón va por un lado y la mente por otro.

Sabes que no va a ser, pero aún así un mensajito de apenas 120 caracteres o un mail de 3 líneas que implica que ha pensado en ti y tiene ganas de verte te pueden provocar una taquicardia y una sonrisa que dura más de 120 segundos o incluso más de 3 minutos :)


lunes, 30 de enero de 2012

ne yo nights

bum bum, .......bum bum, ....bum bum, bum BUM(respira!)
inspirar, expirar, inspirar, expirar uhhhh
sonrie!) :)
estas viva.

dilo de nuevo... VIVA!!!

hay momentos en los que el bullicio se silencia.
solo está la esencia. lo que realmente importa.
y eres consciente de que te ha sido entregado el regalo
de estar presente aqui y ahora.

y el resto depende de ti, de mi, de cada uno.

aqui, debajo de la mantita, las estrellan brillan a guiños,
pero hoy le sonrio a la inmensidad del espacio que queda entre ellas.

algo tan sutil, invisible, inmenso y etéreo...
un universo entero para nosotros.
¿qué tal si lo disfrutamos??

despierta en cuerpo y alma. there we go!

viernes, 9 de diciembre de 2011

ADV

Un chico me acaba de hablar en la cafetería del sitio donde estoy trabajando en Berlín. Le conocí en un desayuno de networking ayer. Danés, ojazos azules, edad aproximada correcta. Me comenta que tiene piso en Barcelona y que va muy a menudo. Los astros se están alineando a mi favor? Y yo: "¿y eso?" "Mi marido es fotógrafo y hace 9 años que nos movemos entre Berlín, Copenhagen y Barcelona".

Sin comentarios :)

jueves, 1 de diciembre de 2011

Velas de seda al amanecer

Una cálida ensoñación vespertina acompaña a esta sospechosa bajo la mantita, con las últimas luces del día.


Es el momento en el que la mente baja la guardia y la imaginación asoma temerosa, entre bostezos, y se instala en los ojos, en la punta de los dedos, y deja camino libre al corazón.


Cuando tu alma ama alguien que no "debe", se esconde detrás de velos ondulantes, se mueve de noche, se tapa la boca y se convierte en un pequeño barquito de velas de seda suaves que flota sobre las aguas ricas.




Desde el barquito puedes navegar por el mar, ver los peces, los corales e incluso atisbar las perlas brillantes escondidas entre caparazones, miras fijamente, entre las olas y los destellos.


Pero al mediodía, en el barco el sol te sofoca, no puedes sentir la carícia del agua en tu piel. No puedes admirar la milimétrica belleza de los rojos en las rocas, ni perderte entre las anémonas, o escuchar las gorgónias, ni fuir mientras te lleva la corriente, hacia maravillosos destinos inciertos.



arriba estás tu y el viento,... shhh, sólo el silencio. Eres una observadora, tranquila, pero sin voz, sin fuerza.




Tal vez ya has buscado en otras aguas. Pantanos, estanques y ríos, o tal vez charcas o incluso ciénagas. Puedes entrar lentamente, sin riesgos y te engullen rápido, pero rápidamente pierden el brillo por un resplandor mortecino, te llenan de algas, o lodos calientes, o te llevan corriente abajo, muy lejos.






Yo todavía sigo soñando con el mar, pese a que nunca me bañé en él. Tal vez será demasiado frío, o demasiado nuevo o demasiado bravo,...tal vez un día me levantaré en la proa, desnuda y libre de complejos y límites, y con el sol en la piel y el pelo al viento me lanzaré firme y vibrante a mis soñadas aguas, y disfrutaré la frescura y abriré los ojos y el alma para capturar cada segundo.




No sé si lo que me espera será un océano, o un mar sereno, o una torbellino de energía.




Ya sólo me queda saltar:












sábado, 19 de noviembre de 2011

Cuatro son Multitud

En la oscuridad de la despensa, todo se ve más claro... sí, no estás loca, eres tu, la misma de siempre... trabajas en un restaurante y te encanta. siempre has tenido una sensibilidad olfativa y un gusto exquisito.
Ya de pequeña, cuando te tocaba comer en el colegio todos los días, escondías en servilletas los trocitos de hamburguesa que detestabas, y los tirabas discretamente en la papelera del patio. Nunca te gustó el eneldo, y se empeñaban en poner un poco en las hamburguesas.

Con el tiempo tus habilidades se fueron refinando, y ahora eres capaz de distinguir cientos de vinos sólo con olerlos y mojarte los labios. Y lo mejor, sabes combinar vinos y platos a la perfección. Y por eso te han contratado en uno de los mejores restaurantes de Buenos Aires, el Prado. Y por eso llegas tarde todas las noches a casa, donde te espera Tomás, ya cansado, para darte un beso de buenas noches. Le quieres mucho. Y él a ti.

Tu vida discurre tranquila en la calma de las bodegas, en el ajetreo de la cocina, probando delicias a diario y siendo reconocida como el secreto de la estrella M. del Prado.

Todo está bien. Todo está bien...Todo estaba bien.

Ayer todo cambió. Y sólo el silencio del fondo de la despensa y el holor a musgo que sube de aquel rinconcito húmedo te acompañan. No entiendes por qué pasó.

Era tarde, ya te ibas!! y de pronto se te ocurrió mirar si el Moët Chandon estaba preparado para la comida del concejal del día siguiente. Y allí estaban. Jorge, con sus brazos fuertes, su torso imponente, su mirada intensa, la tez brillante de calor y Julia, con su exuberacia, su piel canela, su sonrisa de ninfa, vibrante, entregada. sin gorros de cocina, sin delantales, ni cintas, ni complejos. Sin nada. Sólo ellos y una botella de Veuve Clicot.

Y notaste el rubor en el cuello y las mejillas, y el pulso acelerado y la mirada fija, de pronto sosteniendo la suya. Inmóbil.

I saliste corriendo, escleras arriba, lejos, muy lejos!!

Pero sólo en tu mente. Los pies no respondieron, pesaban centenares de quilos, eran mármol esculpido, fríos, estáticos.

Y entonces ocurrió. Cuatro manos hábiles, rápidas, silenciosas, dejaban tu piel y tu alma al descubierto, en un segundo el champán llenaba tus sentidos, y adormecía tu mente. Y tu cuerpo respondía hábil a cada gesto. Y sólo veías y tocabas y sentías. Y disfrutabas.

Y llegaste tarde del trabajo. Y saludaste a Tomás, ya cansado, que te esperaba para darte un beso de buenas noches y un cálido abrazo.

Pero tú sólo olías a Jorge en tus manos, y a Julia en las sábanas y a ti saboreando el mejor vino de tu vida.

Y ahora entiendes por qué. Tienes todos los sentidos. Menos el común.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Telaraña

Puede que alguna vez os hayáis sentido atrapadas en una telaraña. Es una sensación extraña. Alguien se ha dedicado a tejer y tejer con su sumo cuidado una trampa de la que es difícil escapar y a la que estás enganchada. Cuanto más cerca estás del centro más complicada es la huída.

Sabes que te equivocas al pensar que eres la única que pretende llegar ahí. La araña te ha hecho creer que al final está todo lo que buscas y aprovecha tu más mínima debilidad para hacerte sentir única: -¿Recuerdas cuando…?- Tiene razón Michel… estás muy guapa. - ¿Desde que tú no estás no es lo mismo?.

Y, entonces, idealizas porque te está regalando los oídos y aunque sabes que te estás exponiendo juegas con la intención de llegar al centro. Intentas mantenerte cauta para no dejar entrever tu euforia pero una foto te delata. Estás radiante y todo el mundo lo ve.

Un mensaje te remata. Piensas que esta vez hay algo distinto. Durante una semana, tramas la manera de volver al centro de la telaraña. Te toca a ti tejer si quieres llegar al objetivo pero al final no haces nada porque el hilo cada vez es más largo y la recompensa ambigua.

Al cabo de unos días, descubres que una buena amiga ha sido atrapada en la misma telaraña y piensas que eres estúpida y que no hay nada especial. Te está utilizando. Si de veras quisiera que llegases al centro, se hubiera manifestado en todo este tiempo. No ha sido el caso.

A decir verdad, las arañas no me dan asco pero cuanto más lejos estén mejor.

lunes, 7 de noviembre de 2011

El profesor

Estábamos en el último trimestre, volvía la primavera, la luz, la alegría y las ganas irrefrenables de que llegase el verano.


La clase de matemáticas era igual de aburrida que siempre. Iba aprobando, a base de memorizar fórmulas y tipologías de ejercicios, y repetirlas en cada exámen, sin encontrar ningún gusto a entender las abstracciones que se escondían detrás de esas letras griegas misteriosas, y que seguro que ayudaban a otros a entender la realidad, e incluso a cambiar el mundo, a su manera.






Claudia, desde el pupitre de atrás me volvía a pedir el tippex, y yo le dejaba aquél plastico rojo y ya abollado, lleno de tinta blanca que lo dejaba todo hecho un pringue, Alberto desde la última fila hablaba sin parar, callándo oportunamente cuando el profesor Daniel se giraba. Y Mónica, desde la primera fila, no dejaba de cambiar de color los bolígrafos, destacando lo más relevante con el rojo, cambiando al verde para los ejemplos, y encuadrando meticulosamente con la regla las fórmulas más importantes.



Y justo delante Ana seguía como siempre, mirando ligeramente a la derecha. Ignorando totalmente cualquier oportunidad de aprendizaje académico, absorta, en cambio, en cada gesto de Miguel, grabando cada milímetro de su pelo, su brazo, de sus manos, de sus ojos, de su rostro.



Y la envidiaba. Aquella adoración, aquella admiración, aquella entrega absoluta, ... Ana me había contado como en la última excursión a la Colonia Industrial, compartió un viaje de vuelta sentada a su lado. Y cómo desde ese día todo había cambiado para ella. Estaba perdidamente enamorada.


Y yo la envidiaba.


El verano estaba cada vez más próximo, pero ese día, ese 8 de Mayo diluviaba. La lluvia repicaba fuerte contra los ventanales, y la mítica grieta al lado de pizarra destilaba gotitas como un improvisado arroyo en medio de la pared. Y los fluorescentes, crepitaron y parpadearon y finalmente se apagaron.




Gritos, jaleo, risas, y finalemente Daniel, el Profesor, que interviene con tranquilidad y dice que podemos irnos antes a casa, que la clase se da por acabada.



Recojo como puedo, igual que todos, y salimos apresurados, escaleras abajo. Pero esta vez, mi habitual ímpetu sólo me sirve para resbalar en la mezcla de serrín y agua. Fiiiiuuuu, vuelo por un segundo, y luego Plas!, de culo al suelo! Y lo peor, mi tobillo me quema, se hincha, primero rojo, luego toma un color azulado.


Nuria, Amaya y Eve logran levantarme, y entre abrazos, sollozos por el susto y las risas de algun que otro graciosillo y me llevan al banquito de la entrada. Les pido que busquen a la enfermera, me duele mucho el tobillo. Al rato aparece Eve anunciando resuelta que ya se ha ido. Nos miramos absortas, una vida entera estudiando no nos da respuestas rápidas ahora. Ellas deben irse con el autocar, si lo pierden no llegarán a casa. Yo vivo en el centro... tal vez podría llegar andando... aish... silencio





Y en ese momento Daniel aparece despreocupado, bajando las escaleras. Mira el panorama, se fija en mi tobillo, y para cuando ha llegado al último peldaño ya les dice a ellas que se vayan tranquilas, y a mí que me acompaña a casa en su coche. Su mirada benevolente me parece la del ángel de la función de navidad.


Y así, sin darme cuenta, cuando menos lo esperaba, no sé si en la calle Pedrálbez o en la Avenida de Irlanda, o tal vez en ese semáforo de la Plaza del Centro, me encuentro extrañamente a gusto, charlando distraída, riéndome con cada comentario, conectando en cada pensamiento.



Y desde ese día, en clase de Matemáticas, me descubro a mi misma ignorando totalmente cualquier oportunidad de aprendizaje académico, absorta, en cambio, en cada gesto de Daniel, yo no grabo cada milímetro de su pelo, su brazo, de sus manos, de sus ojos, de su rostro. Pero sí de sus comentarios, sus risas, sus miradas y sus razonamientos, y con ello me siento feliz.

martes, 11 de octubre de 2011

El que no pudo ser (I)

Después de años sin vernos, hace poco volví a ver a Mr. Perfect4me. El que no pudo ser.

Estudiamos juntos y nos hicimos mejores amigos. Empezó a seducirme, curiosamente, con su amor por su novia. Me contaba los regalos increíbles que le hacía. No eran caros porque la mayoría los hacía él con imaginación, recuerdos compartidos e ilusiones. Y yo me emocionaba: un saquito de arena de la playa donde le dijo que la quería, una habitación entera llena de sorpresas por su cumpleaños...

Teníamos largas conversaciones en las que le iba descubriendo y descubriéndome a mí misma. Nadie me ha hecho aprender tanto en tan poco tiempo: todo lo que me decía me hacía reflexionar y ver las cosas bajo una nueva óptica. También me reía. Mucho. Y se me contagiaba su pasión por el mundo y por la gente.


Yo estaba con Mr. Neverendingstory cuando le conocí. Para todo el mundo, es mi gran amor. Sin embargo, Mr. Perfect4me le hacía sombra, aunque éramos sólo amigos... Los dos teníamos pareja... hasta que ya no la tuvimos.

Y entonces ya no hubo freno. Intenté controlarme y observar qué sentía él porque yo flotaba en una nube. No veía pasar las horas con él. Y cuando nos despedíamos me quedaba reviviendo cada momento, cada palabra y soñando con él por las noches. Nunca me había enamorado tan intensamente.


Y empecé a ver señales por su parte de que él también sentía algo más. Mensajes donde hablaba de que cada momento que pasaba conmigo era un rayo de sol, me acariciaba el pelo en público, me invitaba a pasar el fin de semana con sus amigos... pero no daba un paso adelante claro!