domingo, 3 de abril de 2011
Melrose Cocktails
domingo, 27 de marzo de 2011
De vuelta
No es casualidad que este tiempo haya coincidido con el paso del invierno. Estos últimos inviernos por una cosa o por otra han resultado ser bastante duros. Y, por eso, no soy nada fan de los días cortos y “grises”.
Pero ya es primavera y empiezo a verlo todo desde otro punto de vista. Los días son más largos y los primeros rayos de sol con su vitamina D intuyo que tienen algo que ver al respecto.

Y tal como yo estoy de vuelta, un antiguo Mister ha aparecido de nuevo en mi vida. Ayer nos encontramos en un bar por casualidad, no sé si es casualidad, que fuese exactamente 4 años después del primer día en que nos conocimos. Es Mr.Warmup, mi ex-jefe con el que hemos compartido viajes, cenas, conciertos… y con el que nunca pasó nada a pesar de andar calentándome durante los casi tres años que trabajamos juntos.
Me ha propuesto quedar el lunes. Después de llevar 6 meses buscando día en su agenda porque estaba muy ocupado corriendo, Mr Warmup, aka Forrest Gump, ha encontrado día. Reconozco que tengo ganas de quedar con él, pero no tengo ganas de remover temas del pasado que andan por ahí y que no me llevan a ninguna parte. Ningunas ganas de entrar en el bucle as a friend. Prefiero dejar que el agua corra.
martes, 22 de marzo de 2011
El mundo de las citas




lunes, 21 de marzo de 2011
Yo no
Yo no
miércoles, 16 de marzo de 2011
Otra vida


sábado, 26 de febrero de 2011
Mi mundo es mio!
lunes, 14 de febrero de 2011
Viajes en tren
Yo cada día cojo un tren para ir al trabajo. Y luego cojo otro para volver a casa. Incluso lo cojo para ir a ver a mis amigos, a mis padres… y quizá sí tenga un simbolismo acentuado. Es el lugar donde los desconocidos se cruzan y observan bajo una discreción pactada. Es donde la distancia con el otro se reduce, pero donde más lejos nos sentimos de quienes nos rodean. Viajar en tren o en metro, nos aísla y nos envuelve en nuestro propio viaje mental. Con la ayuda de un libro, de nuestra música, de nuestros pensamientos. Pero si levantas la mirada, podrás ver pedacitos de tu vida pasar por la ventana.
Es muy curioso, pero en la metáfora del recorrido diario de mi tren he podido observar pequeñas señales de mis historias pasadas... sin ir más lejos, una noche cercana, saliendo tarde de trabajar noté mientras subía a mi vagón un toque en el hombro. Yo iba distraída, y casi ni me di cuenta que ese pequeño aviso era intencionado. Me giré y ahí estaba él, Mr. Daysearcher. El hombre que me había robado el cerebro meses atrás. Una historia de esas imposibles, en la que sientes algo por alguien que jamás podrá ser para ti, precisamente porque él ya tiene su vida montada junto a otra mujer. Aún así, a él le dió por jugar en cierto día y nuestra historia se quedó en un quiero y no puedo, en un me gustas pero no lo suficiente, o vete tu a saber!! El caso es que ese chico y yo tuvimos un tonteo, y tonta yo de mi, me enganché a un amor obsesivo y ridículo. Por suerte el tiempo puso las cosas, y mi cabeza, en su sitio.
Y de pronto ese día, tiempo después de borrarle de mis sueños, en ese tren nocturno y sin fecha, volvío a aparecer el Don Mr. Justo en el momento en que las puertas se cerraban: yo dentro y él fuera. Y mira por donde en un andén se quedó mi amor pasado, con ojos sorprendidos y con un "hola" enmudecido en los labios. Aún recuerdo su imagen haciéndose pequeñito mientras yo estiraba el cuello hasta casi desnucarme por verle a través del último resquicio de luz al final del túnel.
Se desvaneció. No pudimos hablarnos, sólo un leve saludo a través del cristal antes de la partida. Busqué asiento y pensé: estaba claro, los dos anduvimos siempre en direcciones opuestas y nuestros trenes en vías paralelas imposibles de cruzarse. Por eso las puertas se cerraron aquel día entre los dos, claramente, como la señal de que lo nuestro no podría haber sido de otra forma. ¿tendrán razón al final todos aquellos dichos sobre trenes?