martes, 22 de marzo de 2011

El mundo de las citas

Después de la invitación de Skyland para contar nuestra cita más curiosa, he estado pensando. Así de entrada no se me ocurría ninguna tan original como la de As a friend ni tampoco desastrosa (para mí :)



Pero inmediatamente pensé en la cita en la que yo he sido más mala en mi vida. Fue con Mr Furniture. Es un tío muy guapo que conocí en la fiesta de una amiga, que hacía tiempo que me lo quería presentar: "un amigo de mi novio es perfecto para ti, es un encanto, es guapo...". Yo le tengo un poco de alergia a este tipo de intentos de jugar a celestinas y además tengo un gusto muy selectivo, por lo que era poco probable que el chico me gustara. Pero cuando vi a Mr Furniture pensé "Mi amiga debe conocerme más de lo que creía! Qué bien!". Me lo pasé muy bien con él y desde el principio hubo coqueteo, así que le di mi teléfono, nos enviamos mensajitos y quedamos.


La primera cita estuvo bien, hubo química y fue una noche divertida. En cambio, en la segunda, me empezó a parecer que hablaba demasiado de su trabajo, me aburría y ya no notaba esa química inicial. Aún así le di una 3ª oportunidad. Al final y al cabo, el chico era guapo, buena gente, estaba disponible, yo le gustaba... Me invitó a las fiestas de su pueblo con un grupo de amigos suyos. Tal cual llegué me autoconfirmé que no iba a querer nada más con él , peeeeeeero entre su grupo de amigos, la mirada se me iba hacia un chico rubio con unos ojazos azules... Desastre: me apetecía mucho más estar con aquel chico que con Mr Furniture. "Mala suerte, has venido con Mr Furniture. Lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible" pensé.

A lo largo de la noche, tuve una conversación con el Mr y le acabé diciendo que la cosa no iba a salir bien entre nosotros. El se quedó muy frustrado. No debe estar acostumbrado al rechazo siendo tan guapo. El se fue y yo me quedé con un grupo de gente que conocía de unos años antes. Estaba bailando y pasándolo bien cuando aparece... el ojazos azules. Sin Mr Furniture. Ya con varias copas y mi sentido de lo moralmente correcto rebajado, fui a hablar con él y un par de amigos más. Entre risa y risa, me propuso irnos a la playa, a un lugar alejado. Y fui. Sí, me lié con el amigo de Mr Furniture. Y lo confieso, me lo pasé genial! Fue un momentazo de arena, atracción y el sonido de las olas.


Lo peor es que cuando volvimos donde estaban sus amigos y mis amigos, me encontré de nuevo a Mr Furniture, que vino a decirme que le sabía mal la conversación de antes, que ahora se sentía raro conmigo... mientras yo intentaba concentrarme en lo que decía, iba sacando granitos de arena del pelo y de las orejas, testigos de mi revolcón playero... con su amigo... Sí, probablemente esa fue la peor cita de Mr Furniture, sólo que por suerte, él no lo sabe.

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